Organizaciones y medios de comunicación de toda América Latina nos manifestamos en
contra de la violencia de género en línea y hacemos un llamado para que más ONGs y
compañías de la industria de tecnología se unan en el combate contra la difusión no
consensuada de imágenes y videos íntimos en Internet.


No podemos ser indiferentes a este tema. La agresión contra las mujeres en los entornos
digitales no solo tiene un impacto negativo individual, se ha tornado en un asunto social que
causa estragos en la libertad de expresión y merma la naturaleza libre y equitativa de la red.
También afecta a la innovación y pone barreras para la economía y el emprendimiento
femenino. De acuerdo con una investigación de The Economist Intelligence Unit, la
prevalencia de la violencia de género en línea en América Latina es de 91%, la cifra más alta a
nivel global después de Medio Oriente.


Los ataques hacia este sector de la población se presentan de diversas formas en estos
espacios, siendo algunos de los más recurrentes el discurso de odio, la intimidación y la
difusión no consentida de imágenes íntimas, también conocida como NCII (Non-Consensual
Intimate Imagery, por sus siglas en inglés). Este último tiene uno de los efectos más agudos
sobre quienes lo padecen. La organización internacional Cyber Civil Rights Initiative revela
que 93% de las víctimas experimentan angustia emocional significativa y 82% tiene
afectación importante en su vida social y en el trabajo.